jueves, 20 de diciembre de 2012

Autoevaluación final

En primer lugar he de decir que esta nueva forma de trabajar no me atraía en absoluto, llegando al punto de que tardé mucho, tal vez más de lo conveniente, en incluirme en la comunidad bloggera de la que casi todos los alumnos formamos parte. Esto fue debido a que en un principio, todo era desconcierto, no sabía muy bien como era esta asignatura, de que iba a tratar, y la verdad no me atraía nada la idea de llevar el blog, y ser yo el encargado de decidir sobre qué trabajar, es decir, buscar los temas sobre los que me gustaría hablar, y reflexionar, y exponerlos junto con mis valoraciones, en resumen, tanta libertad para trabajar destruía mis ganas de empezar y me llevaban a no saber por donde coger el blog. Además siempre he sido uno de esos estudiantes que se dejan todo para el último momento, y pese a que luego me arrepiento profundamente, no soy capaz de cambiar en este aspecto. Viendo pues que se acaba la oportunidad de incluirme en la comunidad y que las demás opciones de evaluación me atraían menos todavía, decidí comenzar con la realización del blog. 

Al principio, me dedique a subir algunas de las tareas realizadas en clase, puesto que no suponía mucho esfuerzo publicar algo que ya estaba prácticamente hecho. Pero poco a poco, y viendo que se me echaba el tiempo encima, y que había publicado pocas entradas, decidí ponerme en serio, por mucho que me costase, y empezar a buscar posibles temas de trabajo, para intentar ponerme al día. Y creo que lo conseguí, y la verdad me alegro. Pese a que me daba una gran pereza trabajar aquí, si que es cierto que empecé a ver que esta herramienta puede ser muy útil. En algunas de mis entradas he hablado sobre la creatividad, y lo importante que me parece desarrollarla y potenciarla en las aulas, ya que me parece un principio fundamental de aprendizaje. Y es que el blog me parece una buena forma de hacerlo. Toda esa libertad que ofrece como he dicho antes, permite aprender a trabajar de una forma distinta, y ayuda sin duda a convertirnos en personas creativas. Además otro punto importante del blog, otro de sus fuertes es lo que ha comentado Víctor en su autoevaluación propia, la importancia del trabajo horizontal. El hecho de poder ver una gran diversidad de opiniones y puntos de vista de todos nuestros compañeros, hace llega a comprender mucho mejor los distintos conceptos que se pueden exponer en las entradas del profesor y de todos nosotros, además de lo enriquecedor que puede resultar, ya que considero que se forjan una ideas mucho más críticas y de más valor al ver todas las caras posibles de una situación, lo que lleva a decidir por ti mismo cual es la que más te convence y no quedarte con la primera.

Al descubrir estas características, cambió mi opinión sobre esta forma de evaluar, en el fondo lo sabía antes de empezar a trabajar con él, pero al llevarlo a la práctica fue cuando realmente me di cuenta de la utilidad antes nombrada. Con este cambio, empecé a disfrutar más el blog, tanto en la creación del propio, como leyendo los de mis compañeros, y hacer entradas empezó a hacerse algo más sencillo, los temas de los que hablar como que no costaban tanto en salir a la luz, pero seguía costando, que conste. 

Ahora viene lo complicado, poner una nota a todo esto. Siempre me resulta difícil autoevaluarme, en muchas facetas de mi vida. Saber más o menos el nivel en el que te encuentras es relativamente asequible, pero poner una nota concreta, un número, es difícil. Como pros sobre mi blog, diría que he intentado expresarme siempre lo más correctamente posible, y expresar mis opiniones, dando los argumentos que mejor he creído. Además creo que en general mis entradas, tratan sobre temas interesantes, y a la hora de hacerlas y de hacer comentarios tanto alas del profesor, como a las de mis compañeros, he intentado siempre ser original, y no repetir lo que los compañeros ya habían hecho. Este creo que podría ser el pro más importante, la originalidad. Y en cuanto a las contras, la principal podría ser el hecho de haber comenzado tarde con el seguimiento del blog, puede ser que esto me haya privado de llegar un poco más lejos. ¿Qué nota merezco? No lo se con certeza, diría que podría rondar el 8,5, siempre se puede trabajar más pero estoy bastante orgulloso de algunas de las entradas que he hecho. Pese a todo, y haciendo referencia al principio de utilidad comentado en clase, creo que si valoramos el proceso, más que el resultado, la nota es un 10.

La educación dle movimiento y yo (II)

La educación del movimiento y yo, de nuevo. En este dibujo se me muestra a mí nuevamente, pero desempeñando un papel totalmente distinto en el proceso educativo, ya que mientras que en el primer dibujo sólo se reflejaban mis experiencias pasadas relacionadas con mis primeros contactos con el movimiento "enseñado", guiado, las cuales me permitieron conocerme mejor a mi mismo, y al mundo que me rodea, en este segundo dibujo soy yo el que se encarga de guiar ese movimiento. Aquí aparezco yo convertido en profesor, enseñando a los que podrían ser mis futuros alumnos, si dios quiere. Por tanto y como resumen, se podría decir que las diferencias fundamentales son dos: la primera, la ya expuesta, ese cambio de rol de estudiante que pasa a convertirse en profesor; y la segunda, que en el dibujo anterior realice una mirada al pasado, buscando un resumen de mis experiencias ligadas al movimiento, y en este caso, la mirada se realiza hacia el futuro, mostrándose las experiencias que espero vivir.




martes, 18 de diciembre de 2012

Educación como solución

Tras observar el atroz incidente de Connecticut, se me hace imposible no intentar buscar una razón, un motivo, que le diese a ese joven de 20 años un odio tan profundo capaz de llevarle a cometer semejante acto. Por supuesto, sólo se puede especular. He leído bastante acerca de la noticia, y en algunos medios se declara que el joven tenía el síndrome de asperger, que había sufrido bastante con la separación de sus padres, sintiéndose abandonado por ambos, que había sufrido abusos escolares en su momento,..., un sinfín de características que buscaban darle una explicación a tal situación. La verdad, es que este hecho no es aislado, no es el primero, pudiéndose relacionar con un sinfín de casos parecidos, y probablemente no sea el último. 

Analizando un poco los incidentes de este tipo, llego a la conclusión de que existe un denominador común que subyace en la mayoría de ellos, normalmente responden, como ya dijo Víctor en su blog, a un odio que se acrecienta a lo largo de bastante tiempo, que crece y se desarrolla en los más profundo de los seres que llevan a cabo este tipo de actos. Y normalmente ese odio suele provenir de la falta de afecto, ya sea de seres queridos, o de la sociedad en general, una sociedad que suele dar la espalda a la gente que no encaja en ella, haciéndoles sentir de alguna forma desolados, y llevándolos a refugiarse en ellos mismos. Si estas personas además tienen a su vez, ciertas capacidades mentales alteradas que puedan llegar a nublar sus juicios, formamos un cóctel que sólo puede desencadenar en tragedia. Mi pregunta es, ¿cómo se puede llegar a esta situación? Los valores de competitividad y lucha entre nosotros, así como la crítica a todo aquello que se sale de la "normalidad", de lo común, son en mi opinión las causas de que ocurran sucesos como estos (y no me quiero meter en el aspecto de si se debería tener o no un acceso tan sencillo a armas de fuego). Pienso que esta sociedad sólo acepta lo que es capaz de entender desterrando todo aquello que se sale de los límites que esta misma impone. Así esa gente que queda fuera, intentará buscar el amparo donde pueda, y son los casos en los que esto acaba resultando imposible, los que se vuelven problemáticos. 


Creo, a su vez que la educación tiene un papel importante en la solución de este problema. Si en esta se aprende a valorar a cada uno por lo que es, y no se discrimina a las personas por ser diferentes, creo que se tendrá mucho ganado. Los niños son niños, y muchas veces se mofan o hacen burla de muchas cosas debido a su inocencia, a su falta de madurez, y a que desconocen el daño que pueden llegar a causar. Pero ahí deberán estar los profesores, adultos con la madurez suficiente y las cabezas bien amuebladas, para hacerles ver la magnitud de sus actos, y tomar el camino correcto. En las escuelas se deben inculcar valores de solidaridad, de responsabilidad y respeto, castigar las faltas de estos valores, como se está haciendo en muchos centros, debido a la alarma social existente con respecto al maltrato escolar. Pero, ¡ojo!, no pretendo decir que los niños tienen la culpa de estas atrocidades ni mucho menos. Los niños son niños, y muchas veces se mofan o hacen burla de muchas cosas debido a su inocencia, a su falta de madurez, y a que desconocen el daño que pueden llegar a causar. Como resumen de esta reflexión aquí os dejo una frase de una conocida película, que recoge bastante bien la idea que quería mostrar a grandes rasgos con este post:

“Todo el mundo habla de paz, pero nadie educa para la paz. La gente educa para la competencia y la competencia es el principio de cualquier guerra”

 

Mal de escuela


En esta entrada me dispongo a realizar mi reflexión sobre el libro Mal de escuela de Pennac. Para empezar, creo que es necesario decir lo que más me ha gustado del texto, y es esa capacidad para enganchar al lector, que Pennac demuestra en este libro. Como casi todo lo que se hace por obligación, no me atraía nada tener que empezar con la lectura de este libro, pero tengo que decir, que me enganchó desde el inicio de la lectura, y en gran parte se debe a la forma con la que esta escrito. Pennac conoce de primera mano a los "zoquetes", y eso se nota. Me parece magistral el modo en que induce a todo el mundo en la lectura, sabe captar esas mentes dispersas, y lo hace presentándose desde el principio como un "zoquete" más. De este modo sabe enganchar a todos los "zoquetes", o por lo menos eso creo, hacia la lectura del libro, y en mi opinión lo hace divinamente. Primero cuenta sus vivencias como uno más de este grupo, sus travesuras, y como se sentía ante todo esto, lo que hace que muchos lectores se puedan identificar, y queden por tanto deseosos de seguir leyendo. Una vez captada la atención, se va situando en posturas más propias de un docente, contando experiencias personales que ha podido vivir durante todos sus años en el mundo de la educación, sin abandonar nunca, o casi nunca, esa postura de mal alumno, que aporta una visión distinta a la que muchos podemos pensar que suelen tener nuestros docentes.

Pero al preguntarme que ha supuesto para mí leer mal de escuela, se me complica un poco seguir con esta reflexión. Creo que nunca he sido un mal alumno, diría que incluso lo contrario, si que es cierto que un poco vago, y más bien un alumno totalmente orientado al ego, por hacer un guiño a otra asignatura, pero nunca un mal alumno. Creo que el verdadero valor que ha tenido para mí la lectura de este libro ha sido la de convertirme por primera vez, aunque de forma ficticia, en un docente. Si que es cierto que en otras ocasiones, he tenido que desempeñar algún rol de profesor, todos creo que en algún momento de nuestra vida hemos enseñado algo a alguien, pero a lo que me refiero con esto es al hecho de enseñar de verdad, de plantearme cuestiones de un verdadero educador. Me he puesto en este papel, por primera vez, de la mano de Pennac, y la verdad las distintas digresiones que realiza el autor sobre el estado de la educación hoy en día, así como de los distintos y nuevos problemas a los que las nuevas generaciones de docentes tienen que hacer frente, y sobre el modo en que se debe tratar a los alumnos, ya sean buenos o malos, intentando evitar y siendo conscientes, del efecto Pigmalión que ambos tipos de alumnos producen. Estoy muy de acuerdo con la metáfora de Pennac, con la que cierra esta obra, en la que nos sugiere que debemos intentar reconducir a los alumnos que se salgan del camino, ya que tal vez no podamos llegar a comprender lo que realmente piensan y sienten, y porque normalmente se desconoce, incluso ellos mismos, todo lo que pueden llevar dentro. Debemos ayudar a todos nuestros alumnos a sacar el máximo de ellos, para que sus capacidades ocultas no se extravíen en el proceso de su desarrollo.

Por último, y para terminar me gustaría destacar dos cosas más de este magnífico libro. Por un lado, citar el concepto que Pennac tiene de cómo debe ser una clase, y con el que no podría estar más de acuerdo, ya que las clases, sin presencia se hacen monótonas y aburridas tanto para alumnos como para profesores, y poniéndome una vez más en el papel del profesor, dudo que haya algo que más frustrante para un docente, que sentir que la materia que se ha preparado, y los conocimientos que intenta inculcar en sus alumnos, pasen desapercibidos totalmente por estos, debido al aburrimiento y al desinterés. Dicho concepto se recoge en las siguientes líneas del libro: "la presencia del profesor que habita plenamente su clase es perceptible de inmediato. Los alumnos la sienten desde el primer minuto del año, todos lo hemos experimentado: el profesor acaba de entrar, está absolutamente allí (...), para él la clase existe de inmediato", creo que todo profesor debe conseguir hacerse sentir por sus alumnos.


La segunda cosa que me gustaría destacar es el optimismo con el que esta escrito el libro, me encanta ese espíritu de no dar ningún alumno por perdido, de intentar "encarrilar" a todos esos zoquetes, independientemente de si se pueda conseguir o no, pero no por ello cesar de intentarlo.




lunes, 17 de diciembre de 2012

Sexismo y actividad física

El otro día veíamos en clase los distintos principios éticos profesionales y las distintas ideologías, que cada "maestro" nos explicaba, y en mi grupo surgió un debate interesante por lo menos desde mi punto  de vista. Uno de mis compañeros explicaba el tema del sexismo, y de la gran dificultad existente para diferenciar cuales deberían ser las equivalencias que se pueden incluir en este campo para que los docentes no tratemos de forma desigual a chicos y chicas. Y es que en nuestro campo, el de la Educación Física, las diferencias entre chicos y chicas es donde más se acentúan, ya que se trabaja con el cuerpo. Pero, ¿es esto realmente cierto?

Mi opinión es que, como se ha visto, la cultura, la sociedad, y el mundo en el que vivimos es el encargado de  que pensemos que entre las mujeres y los hombres hay tantas diferencias, haciéndonos pensar que hay determinadas prácticas más típicas de unos u otras, cuando realmente las naturales y biológicas son mucho menores, basándose el resto en un simple convencionalismo social. Por tanto es difícil decidir cuales son las diferencias reales y cuales las creadas por la sociedad, y de ahí la dificultad de buscar equivalencias que realmente sean adecuadas. En mi opinión, las equivalencias en cuestión al sexo no deberían existir, puesto que todos somos seres humanos, no creo que las diferencias de sexo deban ser un aspecto por el cual diferenciar la educación, y puesto que no lo es en ningún otro ámbito de la educación, no entiendo por qué debe serlo en la educación física. 




Mucha gente cree que puesto que se trabaja con el cuerpo, y hay diferencias entre la disposición biológica de hombres y mujeres, debe haber equivalencias en este campo en el que nos encontramos, puesto que los hombres están más "dotados" para la actividad física, se debe ofrecer una discriminación positiva hacia la mujer. Creo que estos argumentos no tienen validez alguna, ¿no es cierto que hay una gran diversidad de tipos corporales entre los hombres (ectomorfo, mesomorfo y endomorfo), que crean grandes diferencias entre los individuos de este grupo social?. Las mujeres no están menos dotadas para la actividad física, ya que he visto a muchísimas mujeres con unas capacidades físicas muy superiores a las de muchísimos hombres. la diferencia fundamental es, como ya se ha visto, cultural. El hecho de que el mundo del deporte haya sido considerado como más propio de los hombres que de las mujeres (aunque esa diferencia cada vez es menor), ha limitado el acceso de muchas mujeres al deporte. 

Lo que se debe intentar conseguir es fomentar ese acceso para que más mujeres practiquen deporte, y eliminar así las diferencias existentes. Pero hay que tener cuidado con cómo se hace. Un ejemplo que debatíamos en clase también fue el de las pruebas físicas de acceso tanto para entrar a esta carrera, como para formar parte de la policía o los bomberos. En estas pruebas se ha buscado crear equivalencias, disminuyendo las marcas de las mujeres, con el fin de hacer más fácil su acceso y fomentar así que exista menos desigualdad en el número de integrantes de estos oficios. En mi opinión, que se haga esto no favorece en nada el papel y el valor de la mujer en el deporte, ya que con esta discriminación positiva se devalúa las capacidades de todas las mujeres que acceden, además de que acrecientan ese pensamiento de que las mujeres son inferiores físicamente. Muchos de nosotros pensamos que las pruebas de las chicas para entrar a este grado son muy fáciles, quitándoles en cierta medida, el prestigio que puedan merecer por haberlas pasado. Y con esto no quiero decir que las pruebas tengan que ser iguales para todos. Lo que me fastidia es que se haya decidido arbitrariamente que las chicas deben alcanzar unas marcas y los chicos otras, para mí sería mucho más justo que esos criterios para decidir las equivalencias fueran muchos más estudiados según cada prueba y en función de variables que realmente puedan condicionarlas, como por ejemplo, que se ponga una distancia para el lanzamiento del balón medicinal según el peso o la altura del ejecutante, un tiempo mínimo para la prueba de resistencia según sí este es ectomorfo, endomorfo o mesomorfo,..., etc. Medidas no tan difíciles de llevar acabo, ya que sólo haría falta realizar un estudio estadístico, y que creo que dignificaría mucho más al sector femenino.

En resumen, creo que la discriminación positiva, por lo menos en el ámbito descrito en este post, no tiene nada de positiva, ya que lo único que se consigue con ella es acrecentar las diferencias culturales existentes en la concepción del sexo como limitante para la práctica deportiva. 

Seamos un poco optimistas

Abro esta entrada simplemente para dejaros un anuncio que acabo de ver y que me ha impactado bastante. Creo que en el momento que nos está tocando vivir, en el que no hay trabajo, en el que los que han estado trabajando durante muchos años tienen que pagar el "pato" de una serie de despilfarradores y sinvergüenzas, en mucha gente se está viendo obligada a salir de sus casas, tiene que haber cabida para el optimismo, aspecto clave en la educación que nos proponía Savater. Aunque pueda parecer difícil ser optimista tal y como están las cosas, no debemos dejar de intertar buscarle el lado bueno a las cosas, ya que la única forma de salir de una situación difícil es no rendirse, y no dejar de luchar hasta que se cambien las cosas.

Sin más, aquí abajo os dejo dicho anuncio, espero que os contagie la misma alegría y buenas intenciones que a mí. Y como bien se dice "que nada ni nadies nos quite nuestra manera de disfrutar de la vida"



También os dejo una canción, que trata de intentar ver la vida desde un punto de vista un poco más optimista:

Incómoda libertad

Llevo un buen rato metido en el blog de la asignatura y en los de algunos de mis compañeros, así como navegando por algunos buscadores, con la intención de encontrar algo que me inspirara para poder hacer una entrada nueva, y me ha venido a la mente la pregunta de sí realmente es esto lo que se busca con la realización del blog. Dándole bastantes vueltas al asunto, he terminado decidiendo utilizar esta entrada como una reflexión sobre la publicación de post con respecto a los blogs que llevamos cada uno de nosotros en esta asignatura. Por supuesto, puesto que la opinión que más adelanto es totalmente subjetiva, sólo debería poder exponer mi caso en particular, sin embargo, estoy convencido, y de hecho lo he comentado con alguno de mis compañeros, que más de uno estará de acuerdo con lo que voy a exponer a continuación.

Se supone que la idea era usar esta comunidad bloguera, a la que un gran porcentaje de los alumnos de nuestra clase, como una herramienta de trabajo para compartir las distintas tareas que se nos iban ofreciendo en clase, así como un espacio donde poder colgar cualquier tipo de cosa que nos resultará interesante y que quisiésemos compartir con  nuestros compañeros (y que guardase cierta relación con la asignatura). Creo que absolutamente todos nosotros tenemos algo que compartir, pues bien, ¿por qué realmente me he quedado atascado buscando un tema con el que empezar una entrada, cuando lo ideal sería que usase esta herramienta con lo que me apeteciése compartir? Pienso sinceramente que no debería resultar tan difícil, y es que personalmente, a lo largo de la realización de este blog me ha costado bastante encontrar cosas que subir que me resultasen interesantes.

En mi opinión esto es debido a que estamos demasiado acostumbrados a que nos guíen y nos digan lo que tenemos que hacer, a que nos pongan una fecha de entrega, un minímo de folios a entregar,..., etc, que cuando nos brindan la oportunidad de hacer lo que nosotros queramos, de compartir lo que nos apetezca y nos resulte interesante, nos perturba tanto la idea, nos agobia de tal manera tanta libertad para actuar, que no somos capaces de hacerlo, o por lo menos nos cuesta una barbarie conseguirlo, por lo que en vez de que salga esa capacidad de forma natural, tenemos que invertir horas rebuscando para encontrar algo de lo que poder hablar.



Por tanto, creo que es necesario este tipo de actividades, que refuercen y desarrollen la creatividad, y creo que todo profesor debería integrarlas de algún modo, en mayor o menor grado, según las circustancias de su docencia se lo permitan, para que no haya más mentes dirigidas como las que muchos de nosotros tenemos. En mi opinión, ejercicios de este tipo son una buena herramienta para conseguirlo.